Escuchando al Padre

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Julia, mira! !No, no, no, no! !No! !Lo hago solita! !Myriam mírame! ?Quieren que les muestre? !Yo también sé! !Adela! !Creo que está en mi cabeza! ?Ya, ya sabes? !Salté de ahí, pang! !Casi pude! !Oye, Nathalie! !Nathalie! !Oye, Nathalie! !De ahí, de ahí! !Pues entonces! !Puedes hacerlo de ahí! !Mira, te doy la mano! !No sé! A lo mejor puedo, a lo mejor.!espérate, oye! !Te va a dar miedo! A lo mejor no puedo y. !Ya ves que sí puedes! !Ahora puedes ir ahí! !Axelle! Mira, te voy a dar la mano, !va a estar muy difícil! !Chin! !Chin! !Chin! Myriam es más chica que Nathalie y sabe hacerlo, Myriam! Eh! Nath.!A sus cuatro años, Myriam puede! !Ven a ver! !De ahí no puedo! !Cuando yo tenía cuatro años, sí podía! !Espérate, voy a tratar! Espérate, pero. !Hasta yo puedo hacerlo! !Yo también sé hacerlo, Adela! ?Ahí? ?Ahí? !Ya ves que sí puedes! !Sí, pero aunque no lo sabe hacer, puede aprender! !Háganse para allá! !Voy a saltar! !Cuidado, háganse para allá o los voy a lastimar! !Lo hizo un poquito mal, Adela! !Y yo sé cómo hacerlo! !Casi pude de ahí! !Dame la mano para que. !Dame la mano para saltar! !Cuidado, Nathalie, me va a mí! !Ahora me toca a mí! Todavía no he saltado! !Ven, te voy a dar la mano también! !Sí! ?Ahora lo puedes hacer solita? !Salta de ahí! !Salta de ahí! Me das la mano, ?Sí? !Tienes que saltar de ahí! !Ándale, pon tu pie ahí! !No, se acabó el recreo! !Dame la mano! !Porque yo sé hacerlo! !Espérate, espérate, todavía no estoy lista! !Suavecito! !No me aprietes demasiado la mano! !Vamos, rápido, rápido! Uno, dos. Espérate, todavía no. !No, te espero! Al volver encontré que los babilonios habían atacado nuestras naves y raptado a las mujeres. Una de ellas es muy importante para mí. Sé que las quieren como esclavas. El imperio babilonio es grande. No será fácil encontrarla. Los esclavos están concentrados en los subterráneos de las ciudades de Babilonia y Nínive. Todos los días los sacan a trabajar. No podemos ayudarte. Debes levantarte solo. ¡Vamos, seguid! No queremos que corras ningún riesgo. Hay momentos en que no lo resisto. Debes aguantar. Estamos dispuestas a morir antes de que te toquen. ¡Malditos! Monsor, se ha dejado derrotar por segunda vez. Merece la muerte. Deberías saber, mi noble hermano Salmanasar, quién le ha derrotado. Para justificar el fracaso en la captura de esclavos ha contado una historia increíble. ¿Cuál, la del hombre capaz de luchar solo contra todo un ejército? No es la primera vez. ¡Pero es un impostor, desencajado por el miedo! Monsor ha sido un comandante valiente. No podemos decidir su condena nosotros dos solos. ¡Es una cuestión militar! Tanit, nuestra hermana, no tiene nada que ver. ¿Quién lo ha dicho? Yo cuento en todas las cuestiones que conciernen a nuestro imperio. Nuestro padre, Nabur II, antes de morir, dividió el imperio babilonio en tres partes iguales, entre sus tres hijos. No debéis olvidarlo. En su lecho de muerte no hizo más que recomendarnos la concordia. Invito a mis hermanos a respetar la voluntad de nuestro padre. Noble y querida Tanit, nadie tiene la voluntad de pisotear su voluntad. Y yo menos. Fue nuestro hermano quien tomó la iniciativa de condenar a este hombre. Levántate. Y vosotros, desatadle. Sabéis muy bien que está protegido por mí. Aunque así sea, está manchado de cobardía. Es la primera vez que mis oídos oyen esa palabra unida a Monsor. ¿No será que no estás bien informada sobre Monsor? Yo no me equivoco. Y yo no miento. Nuestra hermana cree el relato del comandante Monsor. He oído hablar de un hombre de fuerza legendaria. Pero según los rumores está empeñado en empresas de fuerza sobrehumanas, a millas de marcha de aquí, así que es poco probable que sea él, desgraciadamente. Ahora fingiremos pelearnos. Escapa. Debes avisar a Hércules. Que los dioses me ayuden. Tan pronto como lo encuentres, dale la libertad. La hemos domesticado y alimentado a escondidas. Volverá aquí, será la señal de que lo has conseguido. Ve. Mi señor Falek, rey de los asirios, viene a reinar pleitesía a los tres reyes de Babilonia. Es un honor encontrarme con mis poderosos vecinos de Babilonia. Bienvenido, poderoso Falek. Nos alegramos de verte. Que tu estancia en Babilonia sea serena y feliz. Jamás había visto brillar la luna en pleno día. Esta es para ti, valeroso Salmanasar. Que jamás esta espada pueda dirigirse contra tus vecinos, tus amigos los asirios. Asur, que tu sabiduría y tu astucia nunca golpeen a tus amigos asirios. Esto es para ti, divina Tanit. Pero a ti te diré lo contrario de lo que le he dicho a tus hermanos. Golpea cuanto quieras con tus encantos a tus amigos, los asirios. Pero esto no es nada en comparación con la oferta que he venido a hacer. Todo vuestro. Oro sólo a cambio de. A cambio sólo quiero todas las esclavas que haya en la ciudad. ¿Todas las esclavas? Todas. ¿Absolutamente? No debe faltar ni una. Es una petición lógica. Un poco fuera de lo habitual. Perfectamente inocua. En Asiria escasean las mujeres. No veo nada malo en contentar a nuestro amigo. Agradecemos tu oferta, pero. ¿La aceptáis o no? ¡Falek! Queremos pedirte que aceptes ser nuestro invitado. Ya no creo que falte mucho.


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