MX: La Sabrosita 104.1 FM Cuauhtemoc

La Sabrosita 104.1 FM Cuauhtemoc, Online La Sabrosita 104.1 FM Cuauhtemoc Radio en vivo internet

La fiebre ha desaparecido. Sabes que te amo, ¿cierto? ¿Cierto? Bajaremos hasta que el peligro haya pasado y luego nos iremos con los abuelos. Ya no quiero estar aquí. Ponte tu abrigo. No está aquí. Tal vez está en tu habitación Vamos. Estoy justo detrás de ti. ¡Estoy justo aquí! ¡Estoy justo aquí! Espérame. ¿Por qué no vienes? ¿Oíste algo? ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Por favor, mamá! ¡Ayúdame, mamá! ¡Por favor! Suena igual que tú. ¡Dorsa! ¡No vayas! ¡Dorsa! ¡Dorsa, ya voy! ¡Dorsa! ¡Dorsa! ¡Dorsa! ¡Mamá ya va! ¡Ya voy! ¡Ya voy! ¡Mami! ¡Déjala en paz! ¡Dorsa! ¡Mami! ¡Mami! ¡Mami! ¿Dorsa? ¿Dorsa? ¡Mami! Aquí estoy, cariño. ¡Mami! Mami Radio ¡me tiene! ¡Te tengo! ¿Dorsa? No te acerques. ¿Por qué me volviste a dejar? Cometí un error. ¿Qué? ¿A quién le estás hablando? La señora Radio ¡Dice que tú te llevaste a Kimia! ¿Yo? ¡Ella dice que tú la estabas escondiendo! No. Ella está mintiendo. Tú estás mintiendo. Tú la tomaste. No mientas. Sí. Tal vez. No estoy seguro. Realmente no sé Radio Pero sé que te amo mucho. Te estoy diciendo la verdad. Si te he molestado de alguna manera, lo siento. No era mi intención. Por favor perdóname. Sé que estás asustada. Yo también lo estoy. Ven aquí. Vamos a irnos, entonces no vamos a tener miedo Radio Ven aquí, cariño. ¡Mamá! ¡Mamá, por favor, ayúdame! ¡Mamá! ¡Mamá, por favor, ayúdame! ¡Mamá! ¡Dorsa! ¡Mamá! ¡Dorsa! ¡Mamá, por favor, ayúdame! ¡No me dejes! ¡No me dejes! ¡Dios mío! ¿Estás bien, querida? ¡Ve! Yo también iré. De prisa. ¡No! ¡No vengas conmigo! ¡No pises el suelo! Sube. Corre Radio ¡Corre! ¡Kimia! Date prisa Radio Entra. ¡! Mamá Radio ¿Qué pasa? Mamá Radio No te sientes en el pedestal. Reclínate. Relajado, festivo. ¿Extras preparados? Preparados. Sonido. Te tengo vigilado. Cámara. ¡La fuente! “¡Ave, César!”, -A, toma diez. ¡Y acción! ¡Autóloco! Había oído rumores de tu vuelta a Roma. Más que rumores, noble Séstimo. Veo que sigues siendo el mismo adorador de Baco. Qué alegría. Sigue siendo cierto el adagio “los placeres que no se encuentren en la villa de Séstimo Amydias no se encuentran en Roma”. Pero, en serio, se dice que el Senado volverá a enviar a nuestras legiones y esta vez no en una marcha corta a la Galia. ¿Qué hay de verdad en esas murmuraciones, Séstimo? El tema se ha tratado en el Senado. Parece que hay disturbios en Palestina. ¿Palestina? ¡Ese páramo! No irán a enviar la Sexta Legión a ese pedazo de desierto de mala muerte. ¡Palestina! ¡Palestina! Seguimos hasta el fundido. Seguid riendo. ¡Palestina! Seguid. ¡Y corten! Bien, chicos. Ha estado bien. ¿He estado bien? ¿Lo he hecho bien? Hemos cortado. Seguimos. Pasamos a la escena del brasero. ¿He dicho bien lo de murmuraciones? Me ha parecido un poco Radio No, no, no. Ha estado bien. Seguimos con la escena del brasero, veinte minutos. Me voy a la caravana. En la escena del brasero, han cambiado “pasión” por “ardor”. ¿Por qué? Me gusta pasión. Es fuerte. ¡Es pasión! ¿Este es mi recibimiento tras mi estancia de tres meses en la Galia? Así no, Ursulina. Mi ardor Radio Mi ardor es tan cálido como las ascuas de este brasero. Ascuas de este brasero. Estamos listos, Sr. Whitlock. Así no, Espermulina. Señores, gracias a todos por venir. Sé que tienen parroquias, feligreses y templos que demandan su tiempo. Pero seguro que valorarán que las grandes masas de humanidad buscan en las películas información, estímulo y, sí, entretenimiento. Aquí en Capitol Pictures, como saben, un ejército de técnicos y actores y artistas de primer nivel trabajan duro para llevar a la pantalla la historia de Cristo. Es una historia fantástica. Una historia contada antes, sí, pero nos gusta enorgullecernos de que nunca se ha contado con esta clase de distinción y estilo. Quizás, señor, olvide que se cuenta en la Santa Biblia. Tiene razón, patriarca. La Biblia, claro, es estupenda. Pero para millones de personas el cine será su punto de referencia de la historia. La personificación de la historia, su Radio Concreción. Concreción. Debo concretar, claro, que para nosotros los judíos cualquier representación visual de Dios está estrictamente prohibida. Pero claro, para nosotros el hombre Jesús de Nazaret no es Dios. ¿Quién interpreta a Cristo? Un joven que nos entusiasma a todos. Todd Hocheiser. Un actor joven maravilloso que encontramos en Ohio en una búsqueda nacional de talentos. Pero a Hocheiser solo se le ve brevemente y con un gusto extremo. Nuestra historia se cuenta a través de los ojos de un tribuno romano. Autóloco Antonino. Un hombre corriente, escéptico al principio, pero que llega a sentir un respeto renuente por esta figura del este. Y a Autóloco lo interpreta Radio Baird Whitlock. Vaya. Desde luego él es un gran talento. “¡Ave, César!” es una película de prestigio, nuestro gran estreno del año. Y estamos dedicando recursos enormes a esta producción para que sea de primera clase en todos sus aspectos. Señores, dado su coste enorme, no queremos lanzarla al mercado salvo con la certeza de que no ofenderá a ningún norteamericano razonable, con independencia de su fe. Ahí es donde entran ustedes. Han leído el guion. Quiero saber si los elementos teológicos de la historia pasan la prueba. Para mí la escena de las cuadrigas no es realista. ¿Cómo va a saltar de cuadriga a cuadriga a toda velocidad? Bueno, podemos estudiarlo. Pero en cuanto al aspecto religioso, ¿la representación de Jesucristo da la talla? La naturaleza de Cristo no es tan simple como en su guion. ¿Cómo es eso, padre? No se trata simplemente de que Cristo sea Dios o Dios, Cristo. Y que lo diga. El Nazareno no era Dios. No era no-Dios. Fue un hombre. En parte Dios. No, señor. Pero, rabino, todos llevamos un poco de Dios en nosotros, ¿no? Es el fundamento de nuestra creencia que a Cristo nos debemos referir propiamente como el Hijo de Dios. Es el Hijo de Dios quien toma sobre sí los pecados del mundo para que los demás hijos de Dios, nosotros, seres imperfectos, mediante la fe podamos entrar en el reino de los cielos. ¿Entonces Dios está dividido? Sí. Y no. Hay unidad en la división. Y división en la unidad. No sé si le sigo, padre. Joven, no le sigue por un motivo muy simple. Estos hombres están chiflados.



Anuncios

Deja un comentario