Radio Juventud 101.9 Celaya

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no creo que le haga gracia. Mi abuelo está muy lejos. Tu abuelo quiere conocerte. ¿Y va a venir a Málaga? No, rica. Quiere que vayas tú. Sí. En vez de pasar el verano con las monjas, irás a Italia. ¿Y tú?Recibiré unas cartas lindas que tú me enviarás. ¡Italia, qué alegría! Sí, sobre todo, es maravilloso verte contenta. Iré a que me hagan el equipaje. Sí. ¡A Italia, estupendo! Adiós, Polola. No, si aún no nos vamos. Me voy por la tarde. Yo me voy ahora a Italia. A ver a mi abuelo, el Conde D’Angelo. Es general, nada más. Te mandaré postales. Adiós, gafitas. ¿Has visto? La promesa de un viaje ha bastado para Radio Todos los niños son iguales. Si no me quejo, es natural. Si son meses nada más. Y meses pasan volando. ¡Hermana Emilia! ¡Hermana Emilia! ¡Inés! ¿Qué te pasa, Inés? Marisol, este verano lo pasaré contigo. ¿No te alegra que lo pasemos juntas? ¡Inés! Tengo en los labios un cancionero, Radio lleno de coplas sin estrenar. Son como avispas de un avispero Radio que, a todas partes, quieren volar. Los pasodobles Radio y las tarantas, Radio las malagueñas Radio y el garrotín Radio se empujan dentro de mi garganta Radio por cuál antes puede salir. ¡Muy bien! Canciones Radio de mi España tan querida. Ni se compran ni se venden, Radio pues son parte de mi vida. Canciones Radio que yo las regalo al viento Radio para que las lleve al mundo Radio con el perfume de España dentro. ¡Ole! Llevo en los labios un cancionero Radio lleno de coplas sin estrenar. Son como avispas de un avispero Radio que, a todas partes, quieren volar. Escucha el final, tío Paco. Canciones. ¡Ole! ¡Bravo, Marisol! ¿Te gusta? Cantas muy bien. ¿Le gustará al abuelo? Mejor no pruebes. Era para alegrarle. Como es serio. Desahógate ahora, porque allí Radio ¿Me entiendes? Sí. Ha casado un jardinero Radio a una rosa y un clavel. Y si guapa iba la novia Radio qué bonito que iba él. Los plantó en una maceta Radio presidiendo en un jardín. Señorita. -¿Qué? La señorita Elena ha llegado. -Pasa. Hola, Luisa. ¿Qué tal? Estupendamente. Bienvenida, nena. Buenas tardes, maestro. Me alegro de verte, Elenita. ¿Y la pequeña? Bien. No sabe lo guapa que está. Como su madre. ¡Vaya! Me hubiera gustado verte Radio con el traje y el sombrero. Estarías de dulce. ¿No mancharías el abrigo blanco? No. ¿Qué dice? -Nada. Tú decías que viajando en a. te lo podía rozar. Nuestro rompeteclas sigue igual. Si no mete un poco la pata, no se queda contento. ¡Ah! Genio y figura. Aquí te lo traigo todo. Dios te lo pague, Luisa. ¡Qué tontería! Tontería, no. Gracias a ti, puedo Radio Lo sabes bien. Lo que hay en esta casa es tuyo. Lo sé. Y pensar lo que pudiste llegar a ser. Estás tocando violón y perdona el símil. ¿Por qué no te unes a la compañía de Luisa? Sí. Debutamos en Madrid el y tú con nosotros. No, Luisa. En Madrid, no. Prefiero lo escondido. Donde no sea fácil que me encuentren. Piensa que Marisol me cree algo así como lo que tú eres, Radio una figura importante. Aquella es la casa de tu abuelo. ¿Sí? ¿Esa? ¡Toma castaña! Hemos llegado. ¡Vaya recibimiento, tío Pablo! Buenas tardes. ¿Cómo están ustedes? Aquí es mejor no gastar bromas. ¡Ah! Ladridos ¡Hola, amigo! Ven, Dick. Te presento a Marisol. Hola, Dick. Mucho gusto en conocerte. ¿No muerde? No. ¿Y el abuelo? Tampoco. ¿Digo que dónde está el abuelito? Pues Radio Ven, Marisol. Estoy temblando. ¿Por qué? ¿Le caeré bien? Esperemos que sí. ¿Sí? Bienvenido, señorito Pablo. Hola, Rómulo, ¿qué tal? Me alegro de conocer a la señorita Marisol. Gracias. ¿Mi padre? En sus habitaciones. Saca el equipaje del coche. Bien, señor. Marisol silba ¿Qué te parece la casa? De bigote y barba. ¡Huy, lo que he dicho! Cuando vaya a meter la pata, te das dos cachetes en la cara Radio y sabré lo que tengo que decir. ¿Y por qué no te los doy a ti? Como quieras. La de horas que tiene el día Radio y habéis de llegar cuando estoy descansando. Y haciendo sonar la bocina. ¡Qué poca consideración! Esta mañana estaba preparado para recibiros. Os habéis retrasado mucho. Mucha velocidad para llegar tarde. ¿Qué tal el viaje, Pablo? Sin contratiempos, papá. Éste es el abuelo. Ya me lo imagino. ¿Tú eres Marisol? Creo que sí. Si no temiera que te envanecieses, diría que eres muy bonita. Gracias, abuelo. Dame un beso. Tío Pablo te habrá dicho que yo soy muy raro. Pero yo no me lo he creído. ¿Verdad que no? No me han dicho nada. Te lo digo yo. Espero que mis rarezas no te hagan desagradable tu estancia. Respetaré tu edad, que me parece encantadora. Y serás Radio comprensiva con la mía. Quiero que estés contento conmigo. Me parece que lo que dice el tío de tu mal genio Radio Quiero decir, que aunque te enfades y grites, Radio no me voy a asustar. Y harás bien. De mi genio no tienes tú la culpa. Ni nadie. De no tenerla nadie, la tengo yo. Abuelo. ¿Qué? Ése es Radio ¿Le conoces? Yo tengo un álbum Radio con retratos de papá. Tiene los ojos azules como yo. Sí. Tus ojos son azules como los suyos. Quizá esté equivocado, Radio pero creo que te pareces mucho a él. Eso dice mi madre. Pero yo no te quitaré liras Radio como te hicieron un día él y el tío Pablo. ¿Lo sabías? Eran un par de pillos. Quiero que me cuentes cosas de mi padre. A mi mamá, no me atrevo a preguntarle. ¿Es que rehuye hablar de él? No. Es que siempre que habla de él Radio ¿Qué? Llora. Sí, sí Radio Llora. ¿Por qué no te has dado otro cachete? ¿Se ha enfadado? No, Marisol. Entonces, ¿qué pasa? Pasa que, en la a. batalla, Radio has vencido a un general. Pablo, soy viejo, no sordo. Sí, papá. El ambiente de esta casa no es el más apropiado para una niña. Hay mucha seriedad y pocas distracciones. Ni siquiera está Pablo, que es lo menos formal Radio porque vive por ahí a la aventura. Pero no te preocupes, tendrás una amiga. ¡Estupendo, abuelo! ¡Una amiguita, tío Pablo! Vas a conocerla. Por favor, Elizabeth. Viene desde Londres. “Yes”. ¡Uff, toma del frasco! Quiero decir que yo esperaba tener una amiguita. Será tu profesora y tu mejor compañera. La Srta. Elizabeth es Premio Extraordinario de Piano y Canto. Educará tu voz para que te luzcas en las fiestas de sociedad. ¿Sí? Encantada. Mucho gusto, señorita. Canta un poco para se haga su composición de lugar.


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